Páginas vistas en total

miércoles, 11 de abril de 2012

Próxima parada, Characato, Córdoba, Argentina

Claro que Córdoba no queda sobre los Andes, simplemente señalo la próxima parada de este largo viaje, ahora la historia continúa en http://caminandolapampa.blogspot.com/ .

La aventura andina volverá en forma de relectura de antiguas travesías.

miércoles, 4 de abril de 2012

El fin se acerca, la última vuelta, Salinas del Diamante, Mendoza, Argentina

El final estaba a la vuelta de la esquina, la última vuelta había hechado a rodar, pero todavía quedaba un pequeño espacio para el asombro, las salinas que habíamos descubieto bajo un cielo con bastante furia se cubrieron de agua tras la lluvia y se conviertieron en un espejo casi perfecto, podría decir que era una asignatura pendiente, puesto que ni las Grandes en Jujuy, ni Uyuni me regalaron ese espectáculo, sin dudas uno de los más formidables de la naturaleza, aquí cierto es casi una muestra gratis, pero con imaginación se puede multiplicar el efecto por cien y llegar a Bolivia en dos segundos.
San Rafael a la vista, fin de los servicios, fin de una travesía heterogénea en resultados, vivencias y geografías, pero esa suma-resta dá la riqueza que tienen estos viajes, que enseñan, que fortalecen, que enojan y humanizan a la vez.
La última imágen se me presenta con una carga simbólica especial, a días del aniversario del primer enarbolamiento de nuestra bandera en proximidades de mi Rosario, un cielo bandera me acompaña en los últimos kilómetros, motivo de despedida, de refuerzo de conciencia, de calma reflexiva, de casualidad climática, sea lo que sea un sano orgullo me acompaña en ese último tramo, tramo de deber cumplido, cumplido de recorrer y divulgar lo más recóndito de mi Patria chica y de mi Patria grande Latinoamericana.

Entre ruinas, interior Hotel Termas El Sosneado, Mendoza, Argentina

Mapa indispensable para llegar al Hotel, como verán ahisíto del límite con Chile, en plena cordillera de los Andes.
Para la década de los 50, importantes obras viales habían mejorado el camino utilizado para llegar al emprendimiento, como así también la llegada del FC del Oro Negro, que partiendo de San Rafael, llegaba a Malargüe pasando por la estación El Sosneado a la vera de la RN40, pero al contrario de lo supuesto tales facilidades no ayudaron para que a partir de 1953, el Hotel empezara un decaimiento sostenido que terminó por rematarse al ser víctima de un alud que destruyó la cocina y otras áreas de servicio. Los propietarios decidieron no reinvertir en la reparación de lo destruído quedando así el otrora lujoso hotel de montaña convertido en un yaciente esqueleto gobernado por el frío cordillerano.
A continuación dejo un extracto de la versión oficial dicha por los propietarios actuales del terreno en donde se asienta el edificio, sobre los motivos que iniciaron la debacle del proyecto.
"Durante el primer gobierno de Perón, con el cambio de las leyes sociales y de trabajo, los empleados del hotel se sindicalizaron y pidieron, entre otras cosas, cobrar todo el año, cuando el hotel era operativo sólo 4 meses al año.
Se inició un juicio y se estaba llegando a la expropiación, cuando el dueño de ese momento, la familia Romero Dey (si mal no recuerdo), viendo perdida su propiedad lo desmanteló.
El resto del despojo que luce hoy lo hicieron los lugareños y visitantes, que han llegado a tomarse el trabajo de derribar paredes de hormigón armado sin ninguna otra intención aparente que destruir.
La construccion es colosal, hecha en hormigón (recién se conocía este material) y piedra del lugar perfectamente labrada, no habiendose usado ni un sólo ladrillo
Estaba incluido en la llamada "ruta imperial", que es una cadena de lugares de vacaciones para la nobleza inglesa y los altos funcionarios de ese estado.
Nosotros estamos en posesión de ese lugar desde hace unos 15 años, en búsqueda permanente de la forma de rehabilitarlo, tramitando créditos y buscando inversores.
Actualmente nos encontramos a punto de encarar un emprendimiento turístico, en principio limitado, con la intencion principal de preservarlo".

Gabriel Romero Díaz, actual propietario

Bueno nada dice del alúd, cosa que sí dicen los baqueanos y quienes parecerían saber sobre la historia del lugar, personalmente creo que los dos motivos, el natural y el cultural ayudaron para que el Hotel terminara siendo sólo un recuerdo más.

Las mejores aguas radioactivas y sulfurosas, Hotel Termas El Sosneado, Mendoza, Argentina

Una serie de fotos que ilustran el exterior del Hotel cuando era la vedette de los establecimientos termales y el ahora, sólo, triste y abatido por la tragedia natural y cultural.
Inaugurado en diciembre de 1938, se ubica a 62km al O de El Sosneado, a 2180m snm sobre la RP220, el manantial que dió orígen a su razón de ser se ubica bajo el volcán homónimo.
En diciembre de 1938, la Compañía de Hoteles Sud Sudamericanos Ltda., subsidiaria la empresa ferroviaria de B.A.P. inauguraba con un gran despliegue publicitario y con la presencia de personalidades de distintas partes del mundo, aquellas lujosas instalaciones, dotadas de un confort inusitado en aquellas latitudes.
Con estos edificios de gran lujo construídos en zonas inimaginables uno se queda perplejo, por la inversión, por la lógística que su emplazamiento conlleva y por sus trágicos finales, tan abruptos como inexplicables.

martes, 3 de abril de 2012

Las Termas del Sosneado, o lo que quedan de ellas, Mendoza, Argentina

Las famosas termas, devenidas en dos espejos tibios de agua hedionda, si tienen efectos curativos?, la verdad, la verdad, no sé, ahora ni temperatura tienen, guardan sí la magia de un color purísimo, profundo, como lo es su olor, sulfuroso en extremo. Hay quienes se le atreven, hay quién quiere creer en sus dotes curativas, y miren, contra la fe nada se interpone, ahora si es por belleza, el entorno, el hotel de piedra contiguo, la cordillera que asoma ahisito nomás, las historias que carga ese macizo invulnerable como la historia de los rugbiers uruguayos accidentados en el Valle de las Lágrimas a escasos pero imposibles kilómetros desde donde estoy fotografiando a estas dos lagunillas hipnóticas, nada las supera, putrefactas sí,  pero infinitamente bellas en su contradicción también.

En el reino del viento, Laguna El Sosneado, Mendoza, Argentina

Laguna del Sosneado, paso previo al hotel abandonado y sus termas color turquesa, la laguna se enmarca detrás de unos labrados paredones que resaltan el tono verde azulado de la pequeña laguna, apta para la pesca y para dejarse tentar por la belleza escenográfica que irradia, como toda la comarca. Un aparte, en un instante cruzamos un pequeño curso de agua pura de manantial, bueno en un momento fue envasada directamente en botellas y bidones y comercializadas en la zona, sí, suena a poco riguroso, pero luego de probar el agua, aseguro, hubiera comprado toda la producción.

Camino a las Termas del Sosneado, Mendoza, Argentina

Tomando ya el camino que nos conduce a las Termas, comenzamos a encontrar sitios con esa particular belleza que nos depara el Mendoza profundo, tonos marrones, agua color, color, verde-gris-deshielo, el Sosneado allá al fondo reinando en el paisaje cordillerano, viento, frío siempre presente, pero esa intensidad en los colores, en las sombras que no saben lo mismo con respecto a los tonos norteños, ni mejores, ni peores, únicos, Aquí vemos al Atuel bajando luego de su formación en esa fenomenal cascada de deshielo, aguas arriba, y mientras tanto seguimos avanzando hacia la laguna y el viejo hotel destruído.