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viernes, 30 de marzo de 2012

Embalse Agua del Toro y el bravo Diamante, Mendoza, Argentina

El embalse de la presa, y el volcán Diamante, que un rato antes nos cobijó en su cumbre abren la serie, la cierran el río Diamante y sus tortuoso y endiablado cauce propicio para un rafting extremo y el camino de vuelta a San Rafael, entre amarillos y lomadas. Fue un muy buen día de aventura que emprezó temprano con la Sierra Pintada, siguió con el ascenso a la montaña en solitario y terminó con el dique y la vuelta a casa (San Rafael), a la espera del último día de vacaciones, que si todo sale como uno lo pensó tendría que depositarme a las puertas del abandonado Hotel de las Termas de El Sosneado. 

Bajando el Volcán Diamante rumbo al Dique Agua del Toro, Mendoza, Argentina

Bajamos el volcán y la próxima parada fue la Villa del dique, pueblo casi fantasma originado duante la construcción de la Presa Agua del Toro, digo casi porque hay una destacamento policial y algún personal de mantenimiento, el resto de las dependencias, abandonadas.
El túnel de la presa se halla sobre la RN40, no recuerdo si la misma atraviesa algún otro en toda su extensión, dudo sobre uno en la Provincia de San Juan, si no lo es, sería el único de la traza. El dique fue inaugurado en 1982 y abarca el tramo medio del río Diamante, su paredón tiene una longitud de 325m con una altura de 119m, siendo por sus dimensiones el segundo de la Provincia.
Su embalse es utilizado por pescadores que contratan unos botes con techo muy particulares para sus excursiones de pesca.

Subiendo al Volcan Diamante, Mendoza, Argentina

Hay quienes lo conocen como cerro Diamante, pero en verdad es un volcán y su cráter puede divisarse perfectamente en una vista aérea. El camino de acceso sólo es apto para 4x4, ya que es muy estrecho, con fuertes pendientes, mucha piedra, curvas que requieren maniobras, enganche permanente y por supuesto manejo de las técnicas del off road, si nó seguramente te vas pal fondo, ahora bien desde arriba de sus 2354m se obtienen perfectas vista del Diamante y el Dique Agua del Toro, sólo hay que ir esquivando las tantas antenas repetidoras de VHF que se han istalado en su cumbre, ya que la soledad del mismo en una vasta planicie, lo hace ideal para tal actividad en desmedro de su natural belleza.

lunes, 26 de marzo de 2012

Descubriendo la Sierra Pintada, Mendoza, Argentina

La etapa San Rafael del viaje me iba a deparar un par de buenas sorpresas, la primera fue el descubrir que había más allá de la Cuesta de los Terneros, pequeña travesía que pasa sin mayores atractivos cuando uno circula entre San Rafael y Malargüe por la RN144, por aquí tan sólo un par de curvas, unas buenas vistas desde lo alto y nada más. Nada más si uno va con a mirada fija hacia adelante, porque a mano derecha se abren caminos que te sumergen en un mundo muy activo, colorido y desconocido, la Sierra Pintada con sus tonos rojizos, ocres y verdosos, su desierto florido, sus cáctus con bellas flores, la vía abandonada desde el principio de los tiempos que nos regala un hermoso túnel con miles de murciélagos en línea de largada, cerros de piedra que permiten subirlos en 4x4, con una conducción experimentada, como la del Amigo Bruni, de Bruni Aventuras, referente obligado para travesías con dificultad en la zona. Desde arriba se divisan ríos encajonados, minas de uranio celosamente vigiladas y escondidas, cóndores, arañas y pequeños reptiles, ya abajo y por el lecho de los arroyos El Tigre y La Pintada, paredones rojizos con sus cañas características marcan un contraste que impacta.
La estación Los Terneros aparece de la nada, un par de casas ocupadas, un vagón que supo transportar agua y quedó desde siempre en ese sitio, carteles que indican un peligro ya extinguido y la soledad característica que acompaña a estos abandonos ferroviarios. La vuelta a la ruta 144 nos introduce en las Salinas del Diamante, pequeño emprendimiento que permite las visitas y que muestra lo duro del trabajo en la sal. Hasta aquí la primera parte de la aventura que continuará con el Volcán Diamante y el Dique Agua del Toro, motivo de los próximos post.

domingo, 25 de marzo de 2012

Adiós a Sewell y Rancagua, vuelta a cruzar los Andes, Chile

Adiós a Sewell, allá tras el humo de las fundiciones late la mina de cobre subterránea más grande del mundo y aún más allá, la ciudad de las escaleras guardará mis pisadas que se confunden con las otras millones que han quedadas registradas en la memoria de ese cauce con peldaños, aún queda conocer Coya, ciudad entre El Teniente y Rancagua, sobre la Carretera del Cobre, ciudad dividida en dos, de un lado del río la criolla, la huasa, del otro la americana, la de los técnicos, ingenieros, la de los chalets, la del bowling, la que rara vez se mixturaba con la de enfrente. Hoy conserva las construcciones, pero desde la nacionalización allá por el '73 el no it suena a no pó, y las cincuenta estrellas, se convirtieron en una y bien grande.
Atrás quedaron las ciudades del cobre y Rancagua con sus bellas pintadas, por delante la Ruta 5 Sur hasta el centro de Santiago, el prolijo  Metro línea 1 hasta el rodoviario, la espera hasta las 22, y el cruce nocturno de la cordillera con las infaltables, tediosas e inútiles horas de aduana, esta vez con nada de frío y muchas estrellas.
Mañana comienza el último movimiento de esta sinfonía de cuatro, San Rafael en Mendoza me espera con aventuras y buen vino asegurado.

sábado, 24 de marzo de 2012

Sewell, escaleras y colores en medio de los Andes, Región del Libertador Bernardo O´Higgins, Chile

Impresionante experiencia el transitar por entre esas escaleras, entre esos edificios de tonos pastel, entre recodos, recovecos en donde todavía resuenan los ecos de una gran marea humana subiendo y bajando esa monumental escalera central ante el incio o final de cada turno, a pesar que gran parte de las construcciones se han perdido por derrumbes, incendios, falta de mantenimiento, todavía lucen el hospital, la iglesia, el gran colegio industrial, edificios administrativos, el bowling, cuerpos de viviendas, y debido a su actual condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad, Chile se tendrá que hacer cargo de la construcción de las restantes edificaciones que un día dejaron caer, para así completar la ciudad tal cual era en la época de esplendor.
Dejo un enlace a la página oficial de la ciudad para quién se interese en este sitio poco conocido.
http://www.sewell.cl/index1.php